Problemas visuales en la Tercera Edad. I

¡Hola amigos! Les dejamos la primera parte del artículo de esta semana, es sobre los problemas visuales en la tercera edad. Esperamos que lo disfruten y lo compartan con sus amigos.

 

– Parte 1 de 3

Los problemas oculares aumentan de forma notable en la tercera edad y es por eso que es necesario asistir por lo menos una vez al año a un chequeo de la vista, y estar muy alerta a cualquier cambio notorio en la visión para poder acudir con un especialista.

 

* Determinar que hay problemas en la visión.

Esto se puede definir si usted tiene dificultad con actividades normales, como leer algún periódico, mirar la televisión, subir y bajar las escaleras, reconocer a las personas, es posible que note que entrecierra mucho los ojos, para poder ver las cosas con claridad, entre otras cosas.

 

* Causas de los problemas de la visión.

Los problemas de visión más frecuentes en las personas mayores son:

– Presbicia. También llamado “vista cansada”,  esto ocurre por el envejecimiento del cristalino y eso hace que pierda su capacidad para enfocar, lo que dificulta el hecho de ver objetos cercanos. Es algo casi inevitable, ya que empieza a manifestarse entre los 40 y los 45 años. Los síntomas son específicos: los objetos cercanos se verán desenfocados, al momento de leer hay que alejar el texto, y se necesita más luz. Esto se corrige mediante el uso de las correspondientes gafas graduadas específicas según el déficit de visión.

 

– Cataratas. La catarata es cuando el cristalino del ojo se opaca, y por lo tanto impide el paso de los rayos luminosos y por lo tanto da como resultado una disminución creciente de la agudeza visual. Se manifiesta por los síntomas: visión borrosa u opaca, sensación de deslumbramiento, los colores lucen desteñidos, no puede ver bien de noche.

Las probabilidades de que aparezcan cataratas aumentan con la edad avanzada, la diabetes, ciertas infecciones o traumatismos oculares y la tendencia genética. Al inicio, se pueden mejorar los síntomas de una catarata ya sea con unos anteojos, mejor luz, gafas anti-reflectoras para el sol o lentes de aumento. Si estas acciones no le ayudan, tiene que recurrir a una cirugía.

 

Esperen el miércoles la segunda parte. Saludos y gracias por leernos.

Etiquetas:

Categorías: Artículos, Blog

Deja un comentario

Regístrate al Boletín
NuevosProductos