Queratosis seborreica. Parte 2.

– Parte 2 de 3

Hola amigos, ¿cómo va su día? Espero que vaya de maravilla, porque el día de hoy voy a continuar el artículo de la semana: la queratosis seborreica. En esta parte voy a hablarles específicamente de las lesiones de este padecimiento, así como de los principales síntomas y de cómo diagnosticarlo. Espero que esta información sea de gran interés para ustedes. Saludos.

 

* Cuadro clínico

Sus principales localizaciones son en cara y tórax, pero también pueden estar en el pecho, los hombros o la espalda; prácticamente pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, excepto en las palmas de las manos y plantas de los pies. Suele aparecer como un crecimiento marrón, tiene un aspecto ceroso, levemente elevado y está cubierto generalmente de una escama grasosa que se desprende con facilidad. Habitualmente parecen adheridas a la piel, lo que les confiere un aspecto que recuerda al del barro seco. El tamaño puede variar ya que puede medir desde 1 a 2 mm hasta 2 a 4 cm de diámetro. Puede aparecer uno solo aislado, pero es más común que haya varios en el mismo lugar. Aunque el aspecto descrito es el más frecuente, pueden adoptar un tinte más amarillento, rojizo o completamente negro; y pueden aparecer con descamación o pediculadas.

Por lo general, las queratosis seborreicas no presentan síntomas, pero algunas veces origina síntomas leves, como comezón, irritación y/o pueden ser sensibles a la palpación, más si se infectan de forma secundaria. Con el rascado, el roce, o si presentan algún tipo de traumatismo, estas lesiones pueden sangrar, apareciendo una base inflamada y un oscurecimiento de la lesión. También puede desprenderse la lesión repetidamente y con esto se puede formar una nueva lesión con características diferentes.

 

* Diagnóstico

Fundamentalmente el médico va a diagnosticar la queratosis seborreica por medio de la clínica, basada en un interrogatorio exhaustivo y de la exploración física detallada de la lesión o lesiones. Muchas de las veces el diagnóstico es visual, ya que el dermatólogo está acostumbrado a reconocer la lesión de forma inmediata. En casos de dudas se puede apoyar de la dermatoscopía, ésta es una técnica no invasiva que consiste en visualizar en profundidad lesiones de la piel a través de una lente de mano o dermatoscopio. Para ello amplifica la imagen y utiliza un sistema de iluminación con luz polarizada, que elimina la reflexión de la luz cuando incide en la capa córnea. Esto se utiliza para mejorar el diagnóstico clínico de las lesiones cutáneas, especialmente las pigmentadas, ya que permite identificar estructuras de la piel no identificables a simple vista.

En casos raros, para llegar a un diagnóstico certero es necesario practicar una biopsia (es la extracción de tejido de alguna parte del cuerpo para examinar en el mismo la presencia de una enfermedad) ayudada de la microscopía óptica y la histología.

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