Pérdida de apetito en adultos mayores. Parte 1.

– Parte 1 de 3

Buenos días amigos, ¿cómo amanecieron? Espero que muy bien, porque el día de hoy voy a comenzar con el artículo de la semana: la pérdida de apetito en adultos mayores. En esta primera parte voy a darles una introducción acerca del tema. Esta información es de gran importancia, sobre todo para las personas de edad avanzada, ya que es un problema frecuente en esta población. Saludos.

 

La pérdida de apetito o falta de deseo por comer es de origen multifactorial, esto quiere decir que están implicados factores tanto sociales, personales, fisiológicos y psicológicos.

A medida que vamos envejeciendo hay un aumento en la grasa corporal, pero a pesar de esto,  existe una disminución linear de la ingesta a través de la vida. Además de las alteraciones del gusto y el olfato que suelen aparecer en el adulto mayor, disminuyen la satisfacción por comer y el interés por la alimentación.

 

Esto puede llegar a la complicación de la desnutrición, que se asocia a pérdida de masa muscular y mayor riesgo de caídas, menor capacidad inmunológica y mayor aumento de fragilidad.  Según los expertos, este problema está presente en entre el 1 y el 8 por ciento de los  mayores que viven en sus domicilios. Entre los ancianos hospitalizados  y los ingresados en centros geriátricos, que tienen mayores problemas de enfermedad y dependencia, estas cifras  son bastante más elevadas. Dejar de comer, ya sea individual o colectivamente, supone renunciar a una actividad gratificante, lo que conduce a una pérdida de calidad de vida.

Hola amigos, ¿cómo están? Espero que el día de hoy estén todos de maravilla, ya que voy a seguirles hablando acerca del importante tema: la anorexia senil. En esta segunda parte les voy a hablar de las causas de este padecimiento. Espero que sea de gran utilidad para ustedes. Saludos.

 

* Causas

Algunas de las causas más frecuentes  son:

  • Depresión o por etapa de duelo. La etapa de duelo puede ocurrir por la pérdida reciente del cónyuge o algún familiar. En la depresión es común la afectación del apetito, acompañándose de trastorno del ánimo..
  • Medicamentos. El más destacado siempre ha sido la digital. Otros son los opiáceos, AINEs, antidepresivos como la fluoxetina, anticolinérgicos y L-dopa.
  • La falta de movilidad. Cuanto menos ejercicio hacen, menos apetito tienen.
  • La pérdida del sentido del gusto y/o del olfato.
  • Adultos mayores que tienen dificultades para masticar algunos alimentos.
  • Alcoholismo y tabaquismo. Están relacionados con alteraciones del apetito y la nutrición.

Categorías: Artículos, Blog

Deja un comentario

Regístrate al Boletín